¡De regreso! parte I

Mi cabeza tiene cientos de cosas que van y vienen como el flash de una cámara en plena sesión fotográfica.

De contar cada episodio de éstos días terminaría escribiendo una novela, de esas  tipo Delia Fiallo. De todos modos haré un pequeño intento  para tratar  de argumentar el mes de ausencia que he tenido por este espacio que se ha convertido en un diario gastro-existencial.

Hace poco perdí mi cel, vaya tragedia.  Con él tomaba las fotos para el blog porque nuestra cámara se opone a trabajar seriamente desde que la llevamos a la playa.

Lo cierto es que, después de mi trauma griego, decidí hablar con la camarita para pedirle que funcionara de vez en cuando. ¡Sorpresa! le metí pilas y prendió. No sólo eso, también pude tomar fotos. Sin embargo, surgió otro rollo;  ahora no tengo ni cable ni memoria que me permitan sacar las fotos :-(…. de lo peor.

En vista de la situación me  puse a pensar ¿qué hago?, necesito escribir algo, aunque lo lean 10 personitas  -fieles, por cierto-; debo escribir o terminaré anotando en las paredes de mi casa las recetas.

En esa disyuntiva me encontraba mientras releí un correo que me envió Ingrid. En él adjuntó unas fotos que tomó durante una de nuestras salidas gastroturísticas por Paloquemao, una plaza de mercado (mercado popular en criollo venezolano) que se encuentra en Bogotá. Sencillamente, a l u c i n a n t e.

Se puede encontrar cualquier cosa en ese lugar a un precio razonable. Además venden AJI DULCE, un manjar pa cualquier venezolano residenciado fuera de su terruño, jeje.

Desde que fuí por primera vez a ese lugar busco cualquier excusa para regresar. Que si es muy limpio,  que si los productos son muy frescos, que no me siento estafada, si voy tempranito me doy el lujo de pasear entre miles de flores  y de paso visito mi lugar preferido: el banco del ají, un puesto en el que compro mi ají dulce mientras le pregunto a la dueña -quien nunca me recuerda- para que sirven las tantas variedades que exponen ahí…

Ay no, definitivamente Paloquemao es de mis paseos preferidos por esta ciudad 🙂

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4 comentarios en “¡De regreso! parte I

  1. hola amiga, muy buena tu historia… a ver si me dateas en cómo estar segura que compro ají dulce y no un bojote de ajíes picantes?

    1. Pues Mary, eso de comprar ají picante en lugar de dulce me ocurría con frecuencia hasta que eduqué a mi olfato. El ají picante tiene un olor distinto al dulce, pueden verse igualitos pero cuando lo acercas a tu nariz destila un aroma que de una te hace un cosquilleo en las fosas nasales.

  2. Hola Karlin, como tengo memoria de chorlito como dice mi mama, creo que es primera vez que visito tu blog jaja… pesima para recordar, y mas con esto de los blogs. Pero ya te pongo entre mis favoritos. Como me voy a seguir perdiendo tus fabulosas entradas!!!
    …. y hablando a aji dulce, por estas tierras no existe ese tesoro 😦
    Recibe un fuerte abrazo, ^_^

    1. ¡Wuao! tu visita me alegra enormemente. Sigo tu blog casi que a diario, es una referencia cuando quiero elaborar pan o cuando simplemente deseo ver preparaciones deliciosas que no dejan de ser hermosas… mil gracias por tu visita :-).
      Porfis, cuando elabores algo de este humilde diario gastronóico dime cómo te fue.

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